EL VINO DEL MES: Dehesa de los Canónigos 2012

EL VINO DEL MES: Dehesa de los Canónigos 2012

¡Hola gastrónomos!

Estoy super contenta de anunciar que cada mes Disceas patrocinará nuestra nueva sección EL VINO DEL MES, un vino elegido que podréis comprar desde su tienda online a un precio especial por ser parte de G de Gastronomía. Y el elegido de febrero es…

EL VINO DEL MES: Dehesa de los Canónigos 2012

Dehesa de los Canónigos. La bodega.
Dehesa de los Canónigos es una de las grandes fincas históricas de la Ribera del Duero. Su nombre hace referencia al primer propietario, el Cabildo de la Catedral de Valladolid, compuesto por 22 monjes canónigos.  Dehesa de los Canónigos se sitúa en el Valle del Duero, a medio camino entre Valbuena y Pesquera de Duero, dentro de la llamada Milla de Oro de la Ribera.

La finca tiene una superficie de 500 ha., de las cuales 60 corresponden a viñedo. Fue la primera finca en plantar vid en la repoblación del Duero tras la llegada de la filoxera en el siglo XVIII, con vides procedentes del Valle de Napa en California utilizadas como patrón e injertadas con viníferas traídas de Francia por Toribio Lecanda.

El viñedo está situado sobre la falda de una ladera con orientación Norte-Sur a 800 metros sobre el nivel del mar, con influencia del clima mediterráneo-continental, lo que constituye un enclave privilegiado para el buen desarrollo y maduración de las uvas.

La composición heterogénea de los suelos y las diferentes edades de las viñas permiten dividir la finca en sub-parcelas, todas ellas de composición caliza, lo que confiere a los vinos de Dehesa de los Canónigos finura, elegancia y aptitud para la crianza.

¿Y el vino?

Dehesa de los Canónigos Crianza es el vino insignia de la bodega, un assemblage de Tempranillo (88%) y Cabernet Sauvignon (12%). Un vino completo, expresivo, con una amplia paleta aromática. Un vino que es reflejo de la historia, del viñedo de Dehesa de los Canónigos y del respeto por el vino en bodega durante su elaboración.

¿Porqué el 2012?

“Un invierno frío seguido de un mes de mayo fresco con generosas precipitaciones y fuerte calor, unido a un verano muy seco marcaron el ciclo vegetativo de la viña, la cual obtuvo un respiro con las puntuales lluvias en momentos clave al inicio de la maduración.

Las buenas condiciones de temperatura diurna y nocturna en el mes de septiembre aceleraron la maduración de la uva que finalizó de forma uniforme y mis buena calidad, dando como resultado este vino elegante e intenso en nariz, con frutos rojos y balsámicos con pequeños trazos de regaliz, todo ello bien complementado con excelentes tostados de la madera. Buena estructura en boca, sabroso, amplio, de noble tanicidad y compleja vía retronasal.

¿Lo conocíais?

G de Gastronomía

 

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*