«Miedo ambiente». No te lo creas todo

«Miedo ambiente». No te lo creas todo

¡Hola gastrónomos!

Ojo, que me he levantado cañera. Llevo un tiempo dándole vueltas a un tema que está muy en auge: la contaminación. Quien más quien menos se habrá dado cuenta del bombardeo al que estamos sometidos desde hace unos meses tanto en las redes sociales, en los medios convencionales como desde los propios ayuntamientos a los que pertenecemos. De golpe y porrazo hasta aquel que se llenaba la boca negando el cambio climático se ha puesto a recoger plásticos en las playas y las grandes corporaciones que llenan de envases el planeta casualmente también se han vuelto activistas contra la deforestación de la selva amazónica. ¿Qué está pasando aquí? 

Si bien creo que las comparaciones son odiosas, la situación me recuerda un poco a cuando una Europa completamente sobrealimentada se dio cuenta de un día para otro de que la obesidad estaba empezando a hacer de las suyas y, de repente, comenzaron a surgir un montón de comités, asociaciones y federaciones de la sal, del azúcar y del mismísimo tonto que asó la manteca, que decía mi abuela, todas ellas primas hermanas de las propias empresas agroalimentarias que a su vez habían llenado sus productos alimentarios de ingredientes obesógenos. Bueno, no nos olvidemos que esto, como muchas otras cosas, ya lo habíamos visto en EEUU muchos años antes, pero estaba tan lejos que lo vimos llegar comiéndonos un Big Mac y bebiendo por una pajita (sí, de plástico) un litro de Coca-Cola, eso sí, light. Digamos que la pandemia de la obesidad fue a la sanidad lo que los Levi’s a la moda. Llegaron tarde a España pero llegaron.

¿A dónde quiero ir a parar? Pues que me resulta curioso a la par que me pone de ligera mala leche que se esté dejando por parte de las corporaciones toda la responsabilidad en la mano del consumidor de una forma tan paternalista. Me resulta tan irónico como las indicaciones antitabaco en las propias cajetillas de tabaco. Es como darle un copazo a un amigo mientras le dices que el alcohol es una droga socialmente aceptada que no le hace nada bien. Todo con tono de Sheldon Cooper, que ofende más. En resumen: ecomarketing cínico.

Me imagino una reunión entre capos de las grandes empresas de alimentación. De repente uno de ellos dice: «Ok colegas. Nos hemos pillado los dedos con el piano, pero es fácil, hay que darle la vuelta a la tortilla, un no eres tú soy yo pero a la inversa. Dejemos la responsabilidad en el pueblo y que ellos se sientan culpables si no separan en el contenedor, casi tanto como cuando no comen 5 frutas o verduras y, mientras, nosotros, una lavadita de cara y a seguir forrándonos. Y, ¿por qué no montar empresas de envases biodegradables y matamos dos pájaros de un tiro? «.

Conclusión: separad, reciclad y, por supuesto, no contaminéis. Pero, por favor, no os creáis todo lo que veáis en esas campañas buenrolleras. ¿A cuantas empresas les importaba que sus productos no dañarán el océano hace 5 años? Con las que sí lo hacían se fiel hasta el final y con el resto cuestiónate muchas cosas. Yo por mi parte este año he decidido que en mi casa, salvo excepciones, voy a intentar llenar mi cesta de la compra de producto fresco, que en su casi mayoría absoluta no lleva envases y, por supuesto, seguir comprando en el comercio local.

Y, para finalizar, dejar patente mi total respeto a todas y cada una de las empresas que nacieron con la filosofía y las ganas de dejar un mundo mejor, así como a todas aquellas personas que luchan por hacer posible una sociedad un poco menos envenenada y menos consumista.

¡Nos leemos pronto!

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Hasta aquí hemos llegado 

 

 

 

Un comentario

  1. Hace muchos años 20 o 30 dije y sostengo que este mundo necesita una gran guerra o una pandemia, somos muchos aquí. El hombre es un lobo para el hombre y quizás esta sea la única manera efectiva de buscar la sostenibilidad. Podéis llamarme pirado pero la historia es tozuda y desde la peste bubónica, guerras púnicas, santas, siete plagas bíblicas o el control de natalidad de los chinos o de Herodes se ha controlado la especie. Algo peor serían catástrofes naturales como la que acabó con los dinosaurios y esperemos no llegar a nada parecido.
    Como bien comentas Carmen, nos pasan la patata caliente a nosotros y yo me revelo. Me cobran impuestos por la mierda que en la gran mayoría se genera por las empresas y luego pretenden que yo recicle en casa y les facilite el trabajo?, oiga separe usted los productos que para eso le pagamos todos los españoles, si le doy el trabajo hecho usted gana más, algo tan fácil y sencillo. Mi forma de ayudar es no tirar basura donde no se debe pero si ustedes me dan bolsas de plástico, ahora las pagamos, pero sigue siendo el mismo plástico, donde escondemos la basura?. Mucha hipocresía, cambiemos a papel, cartón, ah no que jodemos arboles, quememos la basura o enterremosla, ah no que se transmite al aire, tierra, acuíferos.
    Repito, somos muchos y demasiado evolucionados como especie, generamos mucha mierda xq la sociedad y empresas nos han llevado a ello. Llevamos solo 50 años en el espacio y ya lo tenemos lleno de basura, cuanta es por culpa del ciudadano de a pie?
    Migración estelar, irnos a joder otro planeta o ser menos los que queden aquí para retrasar el desastre.
    Una reflexión más, ahí lo dejo.

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