Si amas TripAdvisor este artículo no es para ti

Si amas TripAdvisor este artículo no es para ti

¡Hola gastrónomos!

¿Qué tal? ¿A vosotros también os pasa que tenéis un amigo que siempre las monta cuando vais a comer fuera? ¿Alguien al que siempre le pasa algo y además se toma a excesiva rajatabla eso de “el cliente siempre tiene la razón”? ¿Un pupas al que siempre le sucede lo improbable y el cosmos está contra él?

Resulta que hay gente que parece que le pasa de todo en los restaurantes, y aunque no dudo que en ocasiones sea cierto, hoy quiero hablar precisamente de la forma en la que tenemos de comportamos a la hora de criticar un restaurante y del tan temido Trip Advisor. Este post, como la mayoría de los de este blog, está meramente basado en mi opinión, y como es obvio, esta no gusta a todo el mundo ni pretendo dictar sentencia con ella.

He de iniciar contando que a mi TripAdvisor, en un inicio, me parecía una herramienta maravillosa. Una web en la que poder valorar restaurantes y así conocer los establecimientos más valorados por los usuarios. ¡Qué inventazo! Hasta ahí todo bien. El problema comienza cuando la picaresca saca los cuernos y la gente procede de manera inmoral. Me parece perfecto hacer criticas negativas, preferiblemente si son constructivas pero rozar el limite no es una opción. Reconozco que me gusta cotillear por TripAdvisor, y durante alguna de mis navegaciones por esta red he podido leer de todo. Comentarios que me han llegado a dañar y ofender a pesar de que ni siquiera conociese al propietario.

Una de las historias que más me llamó la atención fue un comentario en el que hablaban de una supuesta cena en un local y ponían la fecha de la misma sin ser conscientes de que por esa época estaba cerrado por reformas. ¡Ahí esta el problema! Cuando la gente falta a la verdad escudándose en el anonimato. Para este tipo de problemáticas recomiendo a TripAdvisor que registre a sus usuarios con un código y a los restaurantes también, obligaría de alguna manera a adjuntar el ticket y así confirmar que esa cena existió.

Sin lugar a dudas la historia que más me marco fue una en la que para proceder a insultar a la camarera, supuestamente por haber descuidado la mesa, decidió llamarla bajo su valiente anonimato “minusválida”. ¿Estamos locos o qué? ¿No debería de primar por encima de todo la calidad humana? Siento este discurso pero no puedo evitar compartir mi opinión con vosotros. No puedo defender bajo ningún motivo el insulto ni mucho menos la mentira, por tanto no puedo ser partidaria de una plataforma que lo consiente sin verificar que estás presuntas historias son reales. Tenía pensado hacer una recopilación de comentarios que he ido encontrando pero he preferido no hacerlo para no echar más leña al asunto.

Por último añadir que muchos son los establecimientos que han decidido alejarse de la tiranía TripAdvisor y no vivir a merced de las opiniones de los usuarios. ¡Recordad! Las críticas con fundamento pueden ayudar a mejorar y enriquecer a aquel que las recibe, la maldad, en su defecto, solo daña y no deja nada bueno.

¿Se pondrá las pilas Trip Advisor modificando su sistema? ¿Qué opináis?

 

G de Gastronomía

Un comentario

  1. José Antonio

    Conozco esos casos. Pienso que ir a un restaurante es como ir a ver una película. A veces te gustará, a veces no. Según en el momento que vayas tendrás más suerte que te guste o no.

    Y, ni mucho menos, llevar a cabo el despropósito de insultar a una camarera. A veces quien menos culpa tiene es la camarera, lo más probable los fallos vienen por una mala gestión de los tiempo de trabajo y de lo que hacen cada uno del equipo, y por otras, el equipo se encuentra desbordado. Pero para nada llegar a insultar a nivel personal a ninguna persona.

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