Tiempo y manos arriba: MasterChef EEUU

Tiempo y manos arriba: MasterChef EEUU

¿Sabían que yo mismo intenté inscribirme en MasterChef? Sí. No sé qué salió mal, tal vez no apreciaron mi técnica de calentado de lata de fabada en microondas, pero el caso es que ni me respondieron al primer correo. Es igual, algo había cambiado, de alguna forma mi interés por la cocina había crecido.

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No voy a decir que MasterChef ha cambiado radicalmente la forma en la que veo la gastronomía, pues otras razones como mi participación en este blog tienen la misma culpa, pero sí hay que reconocer algo innegable como su capacidad para llevar la gastronomía a los hogares de España. Aunque los suyos sean paladares exquisitos, de esos que aprecian sabores a pera en el vino blanco y saben distinguir los fetuccini de los fusilli sin mirar los dibujos de la carta en su restaurante italiano favorito, han de admitir que el programa de TVE ha situado la gastronomía y los productos de nuestro país como tema de conversación semana tras semana. Hay mucho valor en esto.

Así que de vez en cuando, y a riesgo de perderme otro León come gamba, modificaré la ruta de mi incisivo análisis y lo traspasaré al mismo formato pero a una diferente nacionalidad. Hoy toca: Masterchef Estados Unidos.

El formato de MasterChef fue importado en 2010 desde la británica BBC, donde había nacido en 1990, prácticamente como un regalo de la americana cadena FOX para que el chef Gordon Ramsay suavizase su imagen pública. Este cocinero era famoso por programas como Hell’s Kitchen, donde básicamente gritaba una y otra vez a todos los concursantes hasta que estos sacaban algo que el consideraba basura, les volvía a gritar, se comía esa basura, hacía muchísimas pausas dramáticas en las que parecía que cambiaría de opinión, pero luego se enfadaba y volvía a gritar. Su mal humor se ha hecho tan conocido en el mundo entero que Ramsay es protagonista de numerosos memes y parodias sobre su personaje.

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Si piensan que MasterChef España tiene un contenido demasiado enfocado hacia el reality, el estadounidense tampoco se libra del morbo gratuito. En el capítulo diez de la quinta temporada llevan a cabo algo similar a lo ocurrido aquí hace unas ediciones: los concursantes han de cocinar para parejas de enamorados. Pues en América se vienen arriba y consiguen que una de ellas se declare matrimonio en directo. O traen a la esposa de Gordon y dejan que coman juntos y se besen de vez en cuando. La cosa se pone mejor cuando nos enteramos de que en una de las primeras ediciones la ganadora fue Christine Ha, una mujer asiática y ciega. Ríete tú del spanish dream y de la mujer carnicera en paro.

MASTERCHEF: Christine Ha, a graduate student from Houston, TX, is one of the Top 18 on MASTERCHEF airing Monday, June 11 (9:00-10:00 PM ET/PT) on FOX. ©2012 Fox Broadcasting Co. CR: Greg Gayne/FOX

Hay incluso más debates abiertos sobre la exposición a la que se someten los aspirantes tras el suicidio en 2013 de Josh Marks, finalista de la edición de Christine. Este sufría una condición mental que se vió agravada a la salida del programa, llevándole incluso a enfrentarse a la policía a gritos de “Gordon Ramsay es Dios”. Difícil de asimilar.

La diversidad de los concursantes es otro punto interesante. Si bien están equiparados con nuestra versión (hay diferentes edades, estilos, etc) para un país tan amplio y multicultural como Estados Unidos la elección deja un sabor a predominio de edades medias (alrededor de treinta años) y raza blanca.

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En términos técnicos, hay cambios notables. La realización es más rápida y busca el efectismo, hay una sensación mayor de diferido frente a un falso directo de la versión española que favorece un ritmo más pausado. Hay más tensión forzada por las pausas publicitarias, que en TVE no existen. Para compensar, la promoción en EEUU es menor, apenas recuerdan productos y no hay que soportar las indicaciones sobre la condenada web y sus tutoriales, el campamento de verano o el puñetero libro de Jordi. Además, los jueces han sido siempre tres hombres (hasta esta última y sexta edición, en la que Joe Bastianich ha abandonado y se ha sustituido por Christina Tosi). Ah, y una voz en off (recurso también típico en la televisión estadounidense si pensamos en los Late Night o en SNL) junto a la labor de los propios jueces conduce el programa sin necesidad de una presentadora como Eva González. ¡Qué cosas, con lo absolutamente imprescindible que resulta una Miss España en un programa de cocina cuando te acostumbras!.

De postre, las diferencias en la cocina. Si pudiese resumirlo mucho diría que en Estados Unidos se cocina mejor pero platos más sencillos. Se nota y es evidente cierta carencia gastronómica en comparación con nuestro país. Donde nosotros pedimos arroces y hacemos hincapié en materias primas de primera calidad con denominación de origen, ellos hacen pollo frito y tarta de manzana, refiriéndose a los mismos como auténticos retos culinarios. Ahora bien, allí no presentan patatas mal cocidas.

¿Alguna vez han visto la versión americana? ¿Se me ha escapado algo? ¿Cuál debería ser la siguiente? ¿Me ciño a hablar de los programas? A todo esto me pueden responder en Facebook, Twitter o aquí mismo, en los comentarios. Hasta la semana que viene gastrónomos.

Semejante Ramera

 

By Santi Alverú

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