Click and space de Vitrinor y otros flechazos

Click and space de Vitrinor y otros flechazos

¡Hola gastrónomos!

Creo que en más de una ocasión os he comentado mi afición por recibir paquetes en casa. En su mayoría estos son de productos de gastronomía (un 99.9%). ¡Y me encanta! Hay veces que me dan ganas hasta de abrazar al repartidor, como el día que Guillermo de Ma Petite Patîsserie me trajo un desayuno que me mandó un amigo y le di las gracias y un beso a él con el mayor de mis entusiasmos. Dejando mis taras a un lado, hace unas semanas recibí una super caja de Vitrinor y, creedme, en una casa como la mía es un mega notición. Partiendo de la base de que vivo con un ser que es capaz de quemar una ensalada, para mi estrenar sartenes, cazuelas, ollas y etc es un auténtico placer.

Al abrir la caja vi un montón de novedades de las que os voy a hablar a continuación, pero como dato deciros que, hasta la fecha, y aunque el ser haya puesto todo su esfuerzo en la materia, aun no ha conseguido quemar ni pegar nada con el nuevo menaje. Así que, solo por eso, ya se merecen un post.

De lo primero que voy a hablar, aunque ya os hice un adelanto en Instagram, es de las Click & Space de Magefesa. ¡Me quedé enamorada!

Reconoceré que siempre he sido reacia a este tipo de inventos. No me parecían estables ni confiaba en que pudieran sustituir a los convencionales pero, a las pruebas me remito, mi cara fue un poema en cuanto abrí la caja. No solo son fiables sino que me quede alucinada con la seguridad que dan cuando las usas. Del espacio que te ahorras ya ni hablamos, de hecho, si tuviera que comprar sartenes no dudaría en esta opción por lo cómoda que son de almacenar. Si os tientan como regalo de Reyes las podéis encontrar aquí.

La gama Mediterranean cuisine también me gustó un montón. El otro día, me entró el momento Mary Poppins e hice limpieza de cajones, y me deshice de un montón de sartenes que pasaron a mejor vida. Me quedé, entre otras con la 28 cm, que se ha presentado como indestructible tras haber sido utilizada por “el ser” en más de una ocasión y no sufrir ni un daño. Pero de esa familia, mi preferida es la arrocera. Mira que se me da mal el arroz, lo maltraté por hacer las fotos y aun así me salió muy rico. Tengo fe en que haya sido fruto del antiadherente y la forma de la arrocera y no del azar.

Me la jugue para la foto con el asador alto y la hamburguesa, pero todo sea por la foto. Por cierto, el color del esmaltado de las Mediterranean no me puede gustar más.

Durante la sesión con Blanca Sopeña, la artista que hizo todas estas fotografías, hice un guiso de lentejas con calabacín que algún día compartiré con vosotros. Este tipo guisera no se encontraba entre mi menaje y me parece perfecta para este tipo de platos y para guisos de carnes. Tengo que intentar hacer unas carrilleras.

Y hasta aquí puedo leer, tengo preparada también una receta con la Tajine, otra que sino tuviera ya, me la pediría a los reyes de cabeza. Es como todo lo que se puede pedir en una sartén, con la forma característica del recipiente africano y con un huequín para apoyar la cuchara que no puede ser más cómodo. Os adelanto una foto y pronto compartiré el post con el plato.

Gracias a Blanca por su paciencia y por las risas, y por supuesto a Vitrinor por conseguir que “el ser” sea incapaz de destrozar mis sartenes, ollas y cazuelas.

¡Nos leemos pronto gastrónomos!

G de Gastronomía

 

Un comentario

  1. que buena idea para los Reyes….gracias

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