La ley de terrazas. ¿Notamos realmente los cambios?

La ley de terrazas. ¿Notamos realmente los cambios?

Hola gastrónomos!!! Estoy nuevamente por aquí para seguir hablando del mundo de la diversidad funcional en lo que se refiere al paraíso de la gastronomía y el buen comer.

Parece que la primavera viene con ganas y ya estos días el sol se deja ver, al menos por el norte, y la verdad que empiezan a entrar ganas de ir a una terraza a tomarnos unas sidras en buena compañía, por ejemplo con todos vosotros!!

En general pensareis que acudir a una terraza para una persona con diversidad funcional no debería ser algo complicado pues se evita acceder a locales que puedan presentar barreras arquitectónicas sin embargo, al menos en Oviedo, no era tan sencillo hasta hace unos meses como podréis ver en el siguiente video.

Como visteis en el video, cada local ubicaba la terraza y ponía el mobiliario que mejor consideraba lo cual generaba trastornos en la movilidad y en algunos casos la terraza no era accesible para personas de talla baja o en silla de ruedas. Además de generar inconvenientes en la orientación de personas con deficiencia visual.

Con todo ello en el Ayuntamiento de Oviedo se aprobó una ordenanza que regulaba las terrazas imponiendo una serie de criterios para darles cierta uniformidad que fue bastante criticada por el sector, pero esta es una polémica que no nos interesa en este artículo así que la esquivaremos.

Lo que os vengo a contar aquí es como desde una Administración pública, en este caso el Ayuntamiento, y en cumplimiento de una normativa europea puede hacer más fácil la vida a las personas con diversidad funcional ya que la mencionada norma obliga a que todas las terrazas se ubiquen separadas de la fachada, al menos un metro y 50 centímetros, y en ningún caso dispongan de mesas altas o de toneles a modo de mesa.

Las mesas no pueden superar los 90 centimetros de altura y deben tener el espacio libre para que una persona en silla de ruedas pueda ubicarse con mayor facilidad mientras que las sillas deben ser de unos 50 centimetros de altura en su superficie de asiento y disponer de reposabrazos para una mejor estabilidad y facilitar tanto sentarse como levantarse de la silla.

Gracias a esta reforma quien suscribe este artículo ha podido acudir a locales a los cuales anteriormente se veía imposibilitado dado el formato de la terraza por lo cual salen beneficiados todos los sectores: clientes y locales.

Nuevamente os pongo un ejemplo y es un nuevo video de la misma calle con sus terrazas armonizadas y acordes a la normativa.

Como habréis comprobado la circulación es más sencilla y fácil de realizar, además de ser más sencillo el acceso a las mesas y sillas por lo que una persona con diversidad funcional se encuentra con una mayor oferta de ocio.

Aún así prefiero no extenderme mucho más y que vosotros mismos viendo ambos videos podáis valorar que situación es la más favorable y sobre todo por un momento animaros a poneros en el lugar de una persona con diversidad funcional.

Muy pronto os volveré a contar más cosas mientras tanto nos vamos leyendo por G de Gastronomía!!!

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