Escenas y llamamientos a la comida en las películas

Escenas y llamamientos a la comida en las películas

¡Hola gastrónomos!

Hoy vengo con un post que tenía muchas ganas de escribir: la comida en el cine. Aunque puede parecer un argumento más bien destinado a la sección Cine y Gastronomía que escribe mi compañero Santi Alverú, hoy seré yo quien me adentre en el mundo del celuloide para extraer algunas escenas que personalmente me han marcado.

Hay a quien le gustan los coches de las películas, la moda o fijarse en los errores que en ocasiones los directores cometen rodando una película. Yo me fijo en los platos, en las botellas de vino o en los restaurantes en los que los protagonistas desarrollan sus diálogos ya que creo que esto dice mucho del director y el puesto que le da a la gastronomía en la sociedad.

Muchos cineastas hacen continuas referencias a productos enogastronómicos en películas que nada tienen que ver con el mundo culinario. Uno de los más recurrentes en el caso del vino es Woody Allen.

midnight-in-paris-dali
Escena de la película Midnight in Paris en la que Salvador Dalí bebe una botella de Chateau Haut Brion, uno de los vinos que conforman la lista de mejores caldos franceses y cuyas botellas alcanza cifras increíbles.

En El Silencio de Los Corderos nos encontramos con otra escena que me llama particularmente la atención: el maridaje entre el hígado humano, las habas y un buen Chianti* que propone Hannibal.

*(Vino de la Toscana y una de las zonas de producción más populares de Italia)

[youtube id=”MxD67G10x18″ width=”620″ height=”360″]

Viajando a un género un poco más delicado nos encontramos con una película que marcó la historia del cine clásico, la primera escena de uno de los filmes más populares de Blake Edwars y de los años sesenta: Desayuno con Diamante basada en la novela homónima  de Truman Capote.

[youtube id=”OcLvm2ZK8Cs” width=”620″ height=”360″]

¿Quién no querría desayunar un croissant ojeando el escaparate de Tiffany´s enfundada en un Givenchy y con Moon River de fondo?

tumblr_lmwrvzicn01qebxr4o1_500

Volviendo a la infancia me viene a la mente otra escena un poco menos glamurosa pero que seguro todos los que vimos el filme Matilda recordaremos eternamente. Bruce comiendo tarta de chocolate. Yo sentía una mezcla de sensaciones entre “quiero ese pastel, pobre Bruce va a explotar y que asco de tarta”.

De esa misma película también me encantaba la escena en la que Matilda prepara su desayuno, la delicadeza con la que come sus bombones de antes de ir a dormir o la tartaleta que se zampa gracias a una discusión de sus alocados padres.

Mara-Wilson-Matilda-Movie

Ahora hacemos un salto espacio temporal y nos vamos a la Revolución Francesa, Maria Antonietta ante el problema de un pueblo francés hambriento propone “qu’ils mangent de la brioche” (que coman pasteles).

maria_antonieta5

Y volviendo a la España de nuestros días, en Ocho Apellidos Vascos de una manera cómica representan una “cena del norte”, la cultura gastronómica vasca y como el protagonista quiere demostrar a su suegro que es un “auténtico” vasco comiendo como un norteño para acabar después devolviendo en la puerta del restaurante. ¿Será verdad que somos tan comilones?

ocho-apellidos-momentazos-6--644x362

Y retomando mi infancia, una escena que he visto un millón de veces y que me sigue encantando es el momento en el que las hadas realizan la tarta para la bella durmiente. Cualquier niña se fijaría en el vestido, yo no, yo quería la receta de ese pastel. ¡Me encanta!

[youtube id=”iO48dLCRU1k” width=”620″ height=”360″]

¿Y a vosotros que escena os ha llamado la atención?

Volveré pronto con alguna escena más

fdo,

logo_GdeG

 

Un comentario

  1. A mí me encantaba lo de…Bruce! Bruce! Bruce!

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*