El mal del viajero. ¡Cuidadín con lo que comes!

El mal del viajero. ¡Cuidadín con lo que comes!

¡Hola!

¿Qué tal gastrónomos? ¿Qué tal? ¿Preparados para vuestras vacaciones? Soy Lidia Bastián, dietista en Tp Trainers y frecuente lectora de G de Gastronomía. Por fin ha llegado el verano y es habitual ver las redes sociales repletas de fotos chulas de viajes. Cuanto más lejos es el viaje más nos gustan las fotos pero los viajes tienen unas consecuencias que no se ven en esas fotos.

Hoy os voy hablar de algo muy habitual que pasa sobre todos a los viajeros en largas estancias: la diarrea del viajero. La diarrea del viajero es la enfermedad más común que afecta a la gente durante los viajes y está representada por tres o más síntomas no relacionados en 24 horas en un viajero recién llegado. En muchos casos desaparecen por si mismas sin que el organismo patógeno llegue a ser identificado aunque la normal resolución es de entre tres a cinco días.

La enfermedad acarrea un incremento de volumen y frecuencia de las deposiciones y una pérdida de peso. Típicamente, un pasajero experimenta de cuatro a cinco visitas al baño cada día. Otros síntomas comunes asociados son náusea, vómitos, diarrea, calambres abdominales, hinchazón, urgencia, el apetito es reducido o nulo, etc. Una fiebre persistente con diarrea ocasionará la necesidad de un tratamiento y de una eventual rehidratación. Los países con mayor riesgo son aquellos países en trámites de desarrollo de Latinoamérica, África, Oriente Medio, y Asia. Pero también puede darse en los países más desarrollados entre los peregrinos o en los campamentos, debido a, el beber de superficies de aguas no tratadas y los errores propios o de sus compañeros manteniendo una escasa higiene en sus actividades y en la limpieza de la comida. Las personas que habitan en estas áreas por lo general no se enferman porque sus cuerpos están acostumbrados a las bacterias.

¿Ahora mismo estás leyendo el articulo y estás cuestionando tus vacacionesNo hace falta yo os cuento lo que tenéis que saber para evitarla.

Causas

  • Comida pasada o estropeada.
  • Comida o bebida contaminada.
  • Ingestión de sustancias tóxicas.

Cómo prevenir la diarrea del viajero

  • No use agua de grifo para beber ni para el cepillado de los dientes.
  • No use hielo hecho con agua de grifo.
  • Use sólo agua hervida (al menos durante 5 minutos) para preparar la leche maternizada para el bebé.
  • Para los bebés, la lactancia es la mejor y más segura fuente alimentaria. Sin embargo el estrés producido por los viajes puede disminuir su producción.
  • Tome únicamente leche pasteurizada.
  • Tome líquidos embotellados si el sello de la botella no ha sido roto.
  • Las bebidas gaseosas y calientes a menudo son seguras.

Alimentos

  • No coma frutas ni verduras crudas, a menos que se les quite la cáscara. Lave todas frutas y verduras antes de comerlas.
  • No consuma vegetales de hoja crudos (por ejemplo: lechuga, espinaca, repollo), porque son difíciles de limpiar.
  • No consuma carnes crudas ni raras.
  • Evite los mariscos.
  • No compre alimentos a vendedores callejeros.
  • Consuma alimentos calientes y bien preparados, porque el calor mata las bacterias. Sin embargo, no consuma alimentos calientes que se dejan reposar por mucho tiempo.

LAVADO

  • Lávese las manos con frecuencia.
  • Vigile a los niños con atención para que no se lleven objetos a la boca o toquen elementos contaminados y luego se los lleven a la boca.
  • En lo posible, evite que los bebés gateen o se arrastren sobre pisos sucios.
  • Verifique la limpieza de platos y utensilios.
  • No existe ninguna vacuna contra la diarrea del viajero.

 

Si tiene diarrea, siga estas sugerencias para sentirse mejor:

  • Tomar de 8 a 10 vasos de líquidos claros cada día. El agua o una solución rehidratadora oral es lo mejor.
  • Tomar al menos 1 taza (240 ml) de líquido cada vez que tenga una deposición suelta.
  • Consumir comidas pequeñas a lo largo del día, en lugar de las tres comidas grandes.
  • Comer algunos alimentos salados, tales como rosquillas, sopa y bebidas rehidratantes.
  • Comer alimentos ricos en potasio, tales como plátanos, patatas peladas y jugos de fruta.

Deshidratación significa;

  • Reducción de la orina (menor uso de pañales en los bebés)
  • Resequedad en la boca
  • Ojos hundidos
  • Pocas lágrimas al llorar

Puedes preparar una solución de emergencia mezclando, sino hay en el destino:

  • 1/2 cucharadita  (3 gr)de sal.
  • 2 cucharadas (25 gr) de azúcar o polvo de arroz.
  • 1/4 de cucharadita ( 1.5 gr) de cloruro de potasio (sustituto de la sal).
  • 1/2 cucharadita (2.5 gr) de citrato trisódico (puede reemplazarse por soda para hornear).
  • 1 litro de agua limpia.

Espero que toda esta información os venga bien para que vuestras vacaciones sean todo un éxito

¡FELIZ VERANO GASTRÓNOMOS!

 

Lidia Bastián

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