Hola soy un táper

Hola soy un táper

El táper que está triste y azul
nunca se olvida que fuiste mía
más se sabrá de mí sufrir
porque en mis ojos … una lagrima hay

¡Hola!

Soy un táper. De plástico para decirlo todo. Supongo que me conocerás. Me has llevado al trabajo, me has traído de casa de tu madre o me has abandonado en el armario de la cocina cuando los años han amarilleado mi piel. ¿Me recuerdas? Tengo un primo, el estudiado, se llama Tupperware, y mi prima, la del pueblo, fiambrera. Supongo que conoces a ambos.

Volviendo a mi historia. Soy un tío un poco promiscuo, me marcho con cualquiera a la mínima. De esto ya te habrás dado cuenta. Además, soy un desastre y pierdo la tapa con frecuencia. Ahora estoy haciendo un erasmus, batch cooking, lo llaman. De qué va todo esto te estarás preguntando. Pues por lo visto, se trata de una tendencia, en auge, que consiste en los domingos ponerte como un loco a cocinar para tener los almuerzos de la semana preparados. Esto, para mí, el señor táper, es una noticia sensacional, aunque este curso me supone ponerme las pilas. ¿Por qué? Porque le tengo que hacer la promesa a la dueña de la casa de que no me voy a perder, o me traicionará por los Cook and Go de cristal, que pesan más que yo, pero a ella le parecen comodísimos. ¡Malditos don perfectos!  Luego el infiel soy yo, pero la Carmen esta tiene telita marinera.

Bueno, pues firmemente hago la promesa de no volver a irme con quien venga, de no separarme de mi tapa, de no abrirme cuando menos te lo esperas. Juro que jamás volveré a pegarme a la vitrocerámica con el fin de ponerme moreno para después quemarme, así como, prometo que never and ever volveré a esconderme, ni me extraviaré ni me iré a una casa ajena. Pero tras esto, creo que mi jubilación está a la vuelta de la esquina. He oído a la gastrónoma hablar de que el futuro es el cristal, que si puede cocinar con el, que si simplemente es meterlo en la nevera, que si no coge aromas… ¿Habrá algún curso intensivo para saber hacer esto? ¡Ayudadme! Me siento joven y bello, aun tengo fuerza para trabajar y, al fin y al cabo, en este fondo de armario se está muy agustito.

Fdo.

Don Táper

 

 

4 comentarios

  1. Hola Carmen,
    Muy simpático tu post, me ha hecho reír, con la prima de pueblo “fiambrera” 🙂 Esa palabra en mi mente va ligada a “cantimplora” y a “excusión” del cole, cuando mi fiambrera era de aluminio 😀
    Por cierto… ¡¡¡Yo doy un curso intensivo para aprender a hacer todos los almuerzos y cenas de la semana en 2-3 horas de cocina!!! Y es intensivo, porque se hace en 4 semanas, no es cachondeo, es muy verídico. Pero yo no lo llamo “Batch Cooking”, yo normalmente lo llamo “Meal Prep”, y de verdad que es una maravilla, se llame como se llame! En nuestra vida acelerada el Meal Prep o Batch Cooking son como un soplo de aire fresco…
    Te mando un saludo y felices fiestas 🙂
    Cristina

  2. Pingback: Tendencias Gastronomía 2018 | G de Gastronomía

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