El 2014 de Juan Luis Garcia en 10 vinos

El 2014 de Juan Luis Garcia en 10 vinos

Diez son los vinos que quiero exponer, los que a mí modo de entender el mundo del vino y la gastronomía me han causado una sensación mayor. Debido a la mayor parte de mi tiempo lo paso en mi Casa, Casa Marcial, donde ejerzo mi profesión como sumiller, algunos de los vinos son servidos allí. Además indicaré en cada uno de los vinos donde fueron probados y con quien. 

KRUG GRANDE CUVÉE (A.O.C. Champagne). Un día con mi amigo y compañero de profesión Andrés Condelaya de la Cigaleña de Santander, hicimos una mini quedada en Gueyu Mar, donde cada uno llevaba una botella de vino. En aquel momento compré una botella de este Champagne, del cual me siento fielmente enamorado y como digo en alguna ocasión me confieso seguidor de la Religión Krugista, por su complejidad, estructura, saber estar, frescura, es decir, un champagne que creo que lo tiene todo pero sobre todo tiene EQUILIBRIO, que es lo que debemos de tener todas las personas en nuestra vida y que es tan difícil de conseguir.

KRUG GRANDE CUVÉE (A.O.C. Champagne)

A COSTIÑA BRANCELLAO 2009 (D.O. VALDEORRAS) y VIÑAS DE MARTIN ESCOLMA 2010 (D.O. RIBEIRO). Desde el instituto Gallego do Viño, situado en Santiago de Compostela me invitaron a dar una charla sobre los Vinos Asturianos y de León. Cuando salí de la ponencia hice dos visitas a bodegas junto a mi amigo Martin Andrés Comamala cocinero del restaurante La Salgar de Gijón. La primera visita, a Luis Anxo en el pueblo de Arnoia en la Denominación de Origen Ribeiro, allí nos subimos en su furgoneta a visitar toda las viñas. Es increíble como se puede controlar tanto la zona como lo hace Luis. Cuando terminamos de ver todas las viñas pasamos a probar los 7 vinos de la bodega y Viñas de Martin Escolma 2010 fue uno de los mejores blancos que he probado este año. Estaba en el punto que me gustan los vinos: frescos pero con ese punch que te da el punto de alcohol en el centro de boca, y que al final sea sedoso, aterciopelado, llegando a acariciarte. Un vino con una crianza relativamente corta pero con un tiempo en botella muy largo antes de salir al mercado.

VIÑAS DE MARTIN ESCOLMA 2010 (D.O. RIBEIRO)

Después de esta visita en la que se nos trató de manera exquisita, cogimos el coche y nos fuimos a A Rua, en Ourense, a una bodega que se llama Alan de Val . En esa época estaba buscando un vino de esta denominación para el restaurante, Valdeorras, pero que fuera tinto y di con esta bodega. Alan de Val tiene un vino que me causó una sensación brutal, A Costiña Brancellao 2009, una apuesta de esta bodega por esta variedad autóctona de toda la vida, la autenticidad de una zona. Esto realmente es lo que me gusta, AUTENTICIDAD, una viña A COSTIÑA, un vino y una variedad. No había probado hasta este momento un vino de este monovarietal y he de decir que me causó furor, ese corte del vino del norte con una buena acidez y lo que busco en los vinos EQUILIBRIO.

A COSTIÑA

GRAN RESERVA 904 1998 (D.O.C. Rioja). Carmen la autora de G de Gastronomia me invita al gremio de pasteleros de Asturias a hablar sobre Sidras Asturianas. Una vez terminada la charla, decidimos ir juntos a comer a Casa Lobato en Oviedo. Nos sentamos a comer y pedimos para empezar Alcachofas con Almejas, y el osado de mí pide Gran Reserva 904 1998. Ahí aprendí la virtud de un vino para acoplarse a cualquier tipo de comida. Estaba complejo, elegante, de lo fácil que se bebía parecía falto de estructura pero era justo lo contrario. Tiene un armazón que le hace vivir muchos años más. Conforme pasaba la comida observé como el vino iba acoplándose con cada bocado, incluidos los postres.

Cualquiera que lea esto dirá, ¡este tío está loco! pero así lo sentí y lo que aprendí aquel día me ha hecho reflexionar mucho sobre el tema.

GRAN RESERVA 904 1998 (D.O.C. Rioja)

MARQUÉS DE MURRIETA ETIQUETA BLANCA 1970 (D.O. RIOJA) En Casa Marcial tuvimos un pequeño periodo vacacional esta pasada Navidad y quería hacer una visita a El Estudio de Ana en Murcia aprovechando mi estancia para ver a la familia y cenar con Teresa Román López, MI TODO. Pedía llevar algún vino y al encontrar la aceptación llevé debajo del brazo un Marqués de Murrieta Etiqueta Blanca 1970, no lo sé a ciencia cierta pero puede ser unos de los mejores vinos de mi vida, ya no se si era la compañía, si era el momento, la situación, no lo sé pero es que hasta los cocineros y la gente del equipo de sala lo definió como ORGASMICO. Es que ahora mismo podría estar hablando y hablando sobre este vino, pero el equilibrio, la fuerza, la complejidad, la cultura, … de este vino fue fuera de lo común. ME DECLARO ULTRA DE LA AÑADA 1970 DE RIOJA.

MARQUÉS DE MURRIETA ETIQUETA BLANCA 1970 (D.O. RIOJA)

Uno de los momentazos de este año fue cuando el grupo de cata LOS IREKONDUCTIBLES me invitaron a dar una cata en el Restaurante Rekondo en Donosti, en mi web podeís ver lo escrito de aquel día , pero destacaría 3 vinos Dominio del Urogallo ‘La Zorrina’ 2012 de Cangas del Narcea, Imperial Rva. 1970 y Fritz Haag Breauneberger Juffer-Sonnenuhr Auslesse GK 2002.

Imperial Rva. 1970

Estaban eléctricos aquella noche, no me fijé en el dia biodinámico de cata pero estaban cualquiera de ellos con una energía y con una expresión del carácter varieta increíble.Todos coincidimos en lo impresionantes que estaban. La Zorrina siempre será la Zorrina, un viñedo de Cangas del Narcea donde es tan importante el tipo de suelo, LA PIZARRA como la orientación del mismo, al sur. Predomina la variedad de uva Carrasquin con una elaboración que hace Nicolas Marcos Vicente con raspón a la antigua usanza y unas pocas barricas que proceden de Allain Graillot ya que es discípulo de este viticultor y este a su vez consiguió las consiguió de Romanée Conti. En ellas cría la pequeña producción que elabora de este vino.

Dominio del Urogallo ‘La Zorrina’ 2012 de Cangas del Narcea

Anteriormente dije que era ultra del 70 por eso pedí aquella noche Imperial Rva. 1970, un vino que era exultante, complejo, sabio, profundo y elegante. Y cuando Fritz Haag salió a la mesa, ese mago de la Riesling nos quedamos acojonaos, un 2002 donde la frescura para ser un vino ya con 12 años (aunque el propio productor dirá que es un infanticidio) era desorbitada, pero con un conocimiento del viñedo y sabiduría sobre la variedad que te hace pararte, estarte quieto, reflexionar.

Fritz Haag Breauneberger Juffer-Sonnenuhr Auslesse GK 2002

Este año por el camino me encontré a Rodrigo de Vino Vintage Santander. Un dia estuvo en Casa Marcial  y me pidió que si podía llevar algún vino. Era un vino de su año de nacimiento pero mi sorpresa es cuando entró al restaurante con un VEGA SICILIA UNICO 1975, un vino del cual me tocaba hacer su servicio, yo obviamente estaba encantado de la vida y como un niño pequeño ante aquella botella de vino. Saco mi sacacorchos de láminas y me dispongo a descorchar. Corcho perfecto y como buen sumiller jejejejejeje cato el vino antes de ser servido a la mesa. Un vino (a pesar de no ser de las añadas de Unico) en su sitio, donde primaba el equilibrio ante todo, complejidad,y una sabiduría que solamente la podía comparar con una actriz que me gusta mucho, Sofía Loren.

VEGA SICILIA UNICO 1975

Comtes de Vögue Bonnes Mares 1996 (A.O.C. Borgoña). Esta Navidad el último día antes de marchar a murcia por el periodo navideño vacacional me tocó descorchar una botella de este vino, el cual cuando lo ví recordé aquel Comtes de Vögue Chambolle Musigny 1990 uno de los mejores tintos que he probado nunca, ‘Un puño de hierro dentro de un guante de seda’. A Comtes de Vögue se le relaciona con Musigny, donde un año bueno te lleva a un análisis sensorial fuera de lo normal (delicado, femenino, fragante, fino, seda, en definitiva sin dureza alguna), al contrario que Bonnes Mares (Grand Cru) que tiene la riqueza y la grasa, el cuerpo y la dureza. Un vino que necesita tiempo en botella de hasta 30 o 50 años que a veces se presenta un poco salvaje  y que necesita carnes de caza, que se adapta a guisos y salsas de vino y aves de corral ya que sus taninos varoniles dan estructura a esta carne muy aromática y con textura delicada. Una añada, la 1996 con esa gran capacidad de envejecimiento y marcada acidez que hace que probablemente sea la mejor añada de la década de los 90.Comtes de Vögue Bonnes Mares 1996 (A.O.C. Borgoña)

Gracias por leer mis locuras enológicas, han sido muchos los vinos que me han marcado el pasado año, como pudo ser Marques de Murrieta Etiqueta Blanca 1954 o  Contino Reserva 1982 pero esto son los 10 vinos que han resaltado mi 2014.

 Os espero en  www.juanluisgarcia.es, @sumillermurcia o en la sala de Casa Marcial.

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