¿Eres consciente del valor y el coste de nuestros alimentos?

¿Eres consciente del valor y el coste de nuestros alimentos?


¡Hola gastrónomos!

A raíz de una página que he descubierto no hace mucho y que valora los lugares de Asturias que hacen un trato abusivo con su precio me han surgido una serie cuestiones que me gustaría tratar con vosotros. ¿Qué cuesta y porqué?

Por desgracia el tema de valor y de coste en el mundo de la gastronomía es algo que da pie a mucho debate y confusión. Con gastronomía siempre me refiero a todo lo que esta engloba: desde pequeñas tiendas de barrio, restaurantes, bares, productores y un largo etcétera que conforma este sector.

Desde siempre creo que uno de los problemas que sufre la producción agroalimentaria es la competitividad que imponen las grandes industrias con precios muy bajos alterando el concepto real de lo que supone elaborar un producto y que se ve repercutido en el ticket en el caso de bares y restaurantes.

Fotografía de Karly Gómez

Hablando en plata y con un ejemplo práctico, a nadie le sorprende que un bolso de cuero auténtico fabricado en España tenga un precio de venta al público más elevado que uno de polipiel pero en su defecto si se sorprenden, en la mayor parte de los casos y generalizando, por la diferencia de coste entre un yogur de una marca X y el de un pequeño productor artesano. La explicación es fácil, mayor producción abarata el coste. Aunque a esto también se le puede sumar que la industria suele recurrir a materias primas de menor calidad y mayor mecanización de los procesos, entre otras muchas estrategias comerciales.

Fotografía de Neon Brand

Elegir que comprar o no es cuestión del comprador pero saber la justificación de la diferencia de precio es una labor que se debería de valorar desde los despachos institucionales. A raíz de mi trabajo como colaboradora en Yantar me encuentro con que casi todos los entrevistados, en su mayoría productores locales, tienen una problemática común: sufren los mismo controles y se les exige lo mismo que a los “grandes” del gremio. Papeleo y más burocracia que complica sus labores y que al no contar con un departamento específico, como sucede en las grandes empresas, supone un esfuerzo extra muy grande. Un quesero me dijo “si hago papeleo no hago quesos”. Es obvio que el tema de los papeles es algo completamente necesario pero mi pregunta es: ¿si se exige a los pequeños productores ser como la gran industria a nivel burocrático porque no se le exige a esos grandes ser más francos en sus etiquetados? Con esto entiendo que no se beneficien de la palabra artesano, ya que las minucias que esto implica no saben ni que existen, o que eviten la foto de una granja ya que no saben ni lo que es.

 

¿Qué tiene que ver esto con valor y coste? Creo que uno de los problemas por los que la gente, en su mayoría, no sabe darle valor a los alimentos está en el poco rigor y el escaso control que hay en el empaquetado, las campañas de comunicación y en definitiva las palabras que se les permite a los gigantes de la alimentación con sus productos. Si alguien lee en un paquete de huevos que son artesanos y criados en libertad se fía sin abrirlo y ver que en su numeración hay un número dos delante. Y creedme es una historia real. Aquí dejo un post sobre este tema.

Volviendo al tema de los lácteos, esta semana en mi colaboración semanal del periódico tuve la suerte de conocer a Yaiza de La Saregana. Me contaba con emoción y pasión por su trabajo la labor que desempeña y su amor por sus animales. Para ella las vacas a las que ordeña para obtener sus productos son fundamentales, las cuida, las alimenta de forma respetuosa y elabora los alimentos con mimo. Para mi el valor que va implícito en el coste que tienen sus yogures, 1€ por unidad, se entiende si se conoce la realidad que vive. Si lo comparas con los industriales, que con 1€ se pueden comprar 4, es necesario entender el porqué de la diferencia de precio. En resumen por tres pilares fundamentales:

  • el bienestar animal
  • el respeto con el medio ambiente
  • la calidad

Como bien dice el nutricionista Carlos Rios, para los pequeños es muy difícil luchar contra los gigantes. Esta en nosotros la labor de valorar en qué preferimos invertir y entender que va implícito en el importe. Por esto creo que es necesario limitar los términos que se emplean en los empaques de los alimentos y aumentar el apoyo a las pequeñas empresas locales. El consumidor tiene que saber lo que esta comprando, ser consciente y estar informado para poder así tener un elección consecuente en su cesta de la compra.

¿Qué opináis? Abro el debate.

¡un abrazo!

Firma Carmen Ordiz

fotografía de portada de Erol Ahmed

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